More to Explore

Plan of Iguala-1821

A representative of Spain, Don Juan O'Donojú, signed the Treaty of Córdoba with Iturbide on August 24, 1821, to signify Spain's acceptance of the Plan de Iguala and recognition of the independence of Mexico. However, King Ferdinand VII denied O'Donojú's authority to sign the treaty and declared it illegal through the Decree of the Cortes at Madrid on February 13, 1822, and reasserted Spain's claim to Mexico.

This plan was the result of two factions, the royalist conservatives led by Agustin de Itrubide and the liberals led by Vicente Guerrero in a long road to Mexican Independence. In spite of this, Don Agustín de Iturbide was crowned as Emperor of Mexico July 21, 1822. His reign and the Plan de Iguala were short lived, however. Although Iturbide had been instrumental in achieving independence for Mexico he had done too little to bring about true unity or equality to the people and especially to the rival political factions who were fighting for dominance. Political and financial instability that caused unrest in the new nation led Iturbide to offer his abdication of the throne by the spring of the next year and on March 19, 1823, his opponents accepted his abdication. Shortly thereafter, on April 8, 1823, the Plan de Iguala and the Treaty of Córdoba were annulled by a declaration of the Mexican congress. While the struggle for independence had been victorious, the struggle within Mexico was going to continue unabated for some time to come.

ART. 1. The Mexican nation is independent of the Spanish nation, and of every other, even on its own Continent.

ART. 2. Its religion shall be the Catholic, which all its inhabitants profess.

ART. 3. They shall be all united, without any distinction between Americans and Europeans.

ART. 4. The government shall be a constitutional monarchy.

ART. 5. A junta shall be named, consisting of individuals who enjoy the highest reputation in the different parties which have shown themselves.

ART. 6. This junta shall be under the presidency of his Excellency the Count del Venadito, the present Viceroy of Mexico.

ART. 7. It shall govern in the name of the nation, according to the laws now in force, and its principal business will be to convoke, according to such rules as it shall deem expedient, a congress for the formation of a constitution more suitable to the country.

ART. 8. His Majesty Ferdinand VII shall be invited to the throne of the empire, and in case of his refusal, the Infantes [princes] Don Carlos and Don Francisco de Paula.

ART. 9. Should his Majesty Ferdinand VII and his august brothers decline the invitation, the nation is at liberty to invite to the imperial throne any member of reigning families whom it may select.

ART. 10. The formation of the constitution by the congress, and the oath of the emperor to observe it, must precede his entry into the country.

ART. 11. The distinction of castes is abolished, which was made by the Spanish law, excluding them from the rights of citizenship. All the inhabitants of the country are citizens, and equal, and the door of advancement is open to virtue and merit.

ART. 12. An army shall be formed for the support of religion, independence, and union, guaranteeing these three principles, and therefore it shall be called the army of the three guarantees.  sdct

ART. 13. It shall solemnly swear to defend the fundamental bases of this plan.

ART. 14. It shall strictly observe the military ordinances now in force.

ART. 15. There shall be no other promotions than those which are due to seniority, or which shall be necessary for the good of the service.

ART. 16. This army shall be considered as of the line.

ART. 17. The old partisans of independence who shall immediately adhere to this plan, shall be considered as individuals of this army.

ART. 18. The patriots and peasants who shall adhere to it hereafter, shall be considered as provincial militiamen.

ART. 19. The secular and regular priests shall be continued in the state in which they now are.

ART. 20. All the public functionaries, civil, ecclesiastical, political, and military, who adhere to the cause of independence, shall be continued in their offices, without any distinction between Americans and Europeans,

ART. 21. Those functionaries, of whatever degree and condition, who dissent from the cause of independence, shall be divested of their offices, and shall quit the territory of the empire, taking with them their families and their effects.

ART. 22. The military commandants shall regulate themselves according to the general instructions in conformity with, this plan, which shall be transmitted to them.

ART. 23. No accused person shall be condemned capitally by the military commandants. Those accused of treason against the nation, which is the next greatest crime after that of treason to the Divine Ruler, shall be conveyed to the fortress of Barrabas, where they shall remain until the congress shall resolve on the punishment which ought to be inflicted on them.

ART. 24. It being indispensable to the country that this plan should be carried into effect, in as much as the welfare of that country is its object, every individual of the army shall maintain it, to the shedding (if it be necessary) of the last drop of his blood.

Town of Iguala, 24th February, 1821.  From Appendix 1 of Iturbide, Agustin. Memoirs of Agustin De Iturbide. Documentary Publications, Washington, DC, 1971 sdct 

1. La religión de la Nueva España, es y será la católica, apostólica, romana, sin soberanía de otra alguna.

2.  La Nueva España es independiente de la antigua y de toda potencia, aún de nuestro continente.

3.  Su gobierno será monarquía moderada, con arreglo á la constitución peculiar y adaptable del reino.

4.  Será su emperador el señor don Fernando VII, y no presentándose personalmente en México dentro del término que las Cortes señelasen á prestar el juramento, serán llamados en su caso el serenísimo señor infante don Carlos, el señor don Francisco de Paula, el archiduque Carlos ú otro individuo de casa reinante que estime por conveniente el Congreso.

5.  Interín las Cortes se reunan, habrá una junta que tendrá por objeto tal reunión y hacer que se cumpla con el Plan en toda su extensión.

6.  Dicha junta, que se denominará gubernativa, debe componerse de los vocales de que habla la carta oficial dirigida al excelentísimo señor virey.

7.  Interín el señor don Fernando VII se presenta en México y hace el juramento, gobernará la junta á nombre de Su Majestad, en virtud del juramento de fidelidad que le tiene prestado la nación; sin embargo de que se suspenderán todas las órdenes que diese, interín no haya prestado dicho juramento.

8.  Si el señor don Fernando VII no se dignare venir á México, interín se resuelve el emperador que debe coronarse, la junta ó la regencia mandará en nombre de la nación.

9.  Este gobierno será sostenido por el ejército de las Tres Garantías, de que se hablará después.

10.  Las Cortes resolverán la continuación de la junta ó si debe sustituirla una regencia, interín llega la persona que deba coronarse.

11.  Las Cortes establecerán enseguida la Constitución del imperio mexicano. sdct

12.  Todos los habitantes de la Nueva España, sin distinción alguna de europeos, africanos ni indios, son ciudadanos de esta monarquía con opción á todo empleo, según su mérito y virtudes.

13.  Las personas de todo ciudadano y sus propiedades serán respetadas y protegidas por el gobierno.

14.  El clero secular y regular será conservado en todos sus fueros y preeminencias.

15.  La junta cuidará de que todos los ramos del Estado queden sin alteración alguna, y todos los empleados políticos, eclesiáticos, civiles y militares, en el estado mismo en que existen en el día.

16.  Se formará un ejército protector que se denominará de las Tres Garantías, porque bajo su protección toma, lo primero, la conservación de la religión católica, apostólica, romana, coperando por todos los medios que estén á su alcance, para que no haya mezcla alguna de otra secta y se ataquen oportunamente los enemigos que puedan dañarla; lo segundo, la independencia bajo el sistema manifestado; lo tercero, la unión íntima de americanos y europeos; pues garantizando bases tan fundamentales de la felicidad de Nueva España, antes que consentir la infracción de ellas, se sacrificará dando la vida del primero al último de sus individuos.

17.  Las tropas del ejército observarán la más exacta disciplina á la letra de las ordenanzas, y los jefes y oficialidad continuarán bajo el pie en que están hoy; es decir en sus respectivas clases con opción a los empleos vacantes y que vacasen por los que no quisieren seguir sus banderas ó cualquier otra causa, y con opción á los que se consideren de necesidad ó conveniencia.

18.  Las tropas de dicho ejército se considerarán como de línea.

19.  Lo mismo sucederá con las que sigan luego este Plan. Las que no lo difieran, las del anterior sistema de la independencia que se unan inmediatamente á dicho ejército, y los paisanos que intenten alistarse, se considerarán como tropas de milicia nacional, y la forma de todas para la seguridad interior y exterior del reino lo dictarán las Cortes.

20.  Los empleos se concederán al verdadero mérito, á virtud de informes de los respectivos jefes y en nombre de la nación provisionalmente.

21.   Interín las Cortes se establecen, se procederá en los delitos con total arreglo á la Constituciónespañola.

22. En el de conspiración contra la independencia, se procederá á prisión, sin pasar á otra cosa hsta que las Cortes decidan la pena al mayor de los delitos, después del de lesa Majestad divina.

23.  Se vigilará sobre los que intenten fomentar la desunión, y se reountarán como conspiradores contra la independencia.

24.  Como las Cortes que van á instalarse han de ser constituyentes, se hace necesario que reciban los diputados los poderes bastantes para el efecto; y como á mayor abundamiento es de mucha importancia que los electores sepan que sus representantes han de ser para el Congreso de México y no de Madrid, la junta prescribirá las reglas justas para las elecciones y señalará el tiempo necesario para ellas y para la apertura del Congreso. Ya que no puedan verificarse las elecciones en marzo, se estrechará cuanto sea posible el término.

Villa de Iguala, 24 de Febrero de 1821.
  [Archival Spanish version]